Una de las etapas más importantes de la investigación medica es la presentación de resultados científicos con la mejor evidencia posible. Se considera el “gold standard” de la difusión científica la publicación en revistas revisadas por pares, dado que proveen información más detallada permitiendo un análisis crítico de lo presentado.[1] Por otro lado, las presentaciones en pódium en congresos son la forma de difusión mas rápida, pero se presentan en resúmenes con información limitada y que pudieran influenciar en decisiones clínicas sin necesariamente ser evidencia de alta calidad.[2] Es por ello que uno de los parámetros para evaluar la calidad de los congresos médicos ha sido medir la tasa de publicación de los artículos presentados en pódium.
Se han reportado tasas de publicación en congresos de Ortopedia y Traumatología entre un 40 a 67%,[3]
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[6] con hasta un 90% de los resúmenes publicados en un período de 4 años en algunas sociedades.[7]
El congreso SCHOT ha tenido un importante crecimiento en los últimos años tanto en su calidad, número de asistentes e incremento de los trabajos libres enviados y aceptados, transformándose en uno de los congresos científicos más grandes de nuestro país y Latinoamérica. Sin embargo, a pesar de que los medios para comunicar la información científica son ahora más expeditos, la publicación de los artículos sigue siendo deficiente. En los últimos 7 años (2013−2019) se presentaron en pódium 1599 trabajos en el congreso SCHOT. La tasa promedio de publicaciones fue del 13,45% (215/1599), siendo los comités de rodilla (23,72%), pie y tobillo (17,67%), cadera (17,21%) y columna (13,91%) los con mayor cantidad de publicaciones encontradas.
Los años del congreso que registraron mayor tasa de publicación fueron 2014 y 2017 con 18.71% y 16.42%, respectivamente. El año 2016, a pesar de tener un alto número de presentaciones (318), solo tuvo una tasa de publicación del 11,6%.
A pesar de no ser significativo, la prevalencia es mayor en la publicación de artículos provenientes de filiaciones académicas (50,98%), seguido de filiaciones clínico-académicas (14,21%), y por último, de filiaciones exclusivamente clínicas (34,80%). Esto se correlaciona a lo descrito previamente por Castaldi et al,[8] que resaltó que un 68% de las publicaciones están relacionadas a una institución universitaria. Por lo tanto, es fundamental promover el desarrollo de investigación en los centros no ligados a instituciones universitarias y generar las condiciones adecuadas para esta, dado que su casuística y experiencia pueden ser fundamentales para la comunidad científica.
Según nuestros resultados, la tasa de publicación en congreso SCHOT es de 13,45%, siendo significativamente menor a lo descrito en la literatura internacional[3]
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[6] y menor a el 26.6% reportado por Ejnisman et al el 2013[9] en el congreso brasileño de Ortopedia y Traumatología, evidenciando que a pesar de los grandes esfuerzos por publicar, aún nos encontramos en déficit.
La mayoría de las presentaciones que fueron publicadas fueron de tipo observacional (79,53%), siendo asociado esta a una menor calidad de evidencia en comparación con los estudios experimentales. Finalmente es importante destacar que, de aquellos trabajos publicados, el 55,81% se publicó antes de los 2 años de su presentación, presentando resultados similares a lo descrito por Lee et al.[10]
Es importante ser conscientes de que más de un 80% de los resúmenes presentados en el Congreso SCHOT no son publicados y que nuestra tasa de publicación de trabajos presentados en podium, en revistas internacionales y nuestra revista RCHOT son francamente menores a los reportados. Por lo tanto, es un desafío de nuestra Sociedad y del Comité editorial de RCHOT estimular la investigación en nuestro país, aumentar nuestra tasa de publicación, que es francamente más baja a los estándares de otros congresos.
Esta editorial, basada en investigación de tasa de publicaciones de trabajos presentados en Congreso SCHOT, sólo nos demuestra que aún estamos lejos de los estándares aceptados en otras publicaciones y congresos. Lo que debe estimular a los investigadores que presentan en nuestro congreso en transformar sus trabajos en publicaciones que son el “gold estándar” y la forma de transmitir adecuadamente la experiencia clínica e investigaciones desarrolladas para incrementar el conocimiento en pro del mejor manejo y resultados de nuestros pacientes, que son nuestro objetivo final.
Tanto nuestra Sociedad, revista e instituciones involucradas en investigación deben dar el salto para mejorar este déficit que no hemos logrado mejorar.